EFEMÉRIDES HISTÓRICAS ORANANSES 1810: El Cabildo de Orán y su adhesión a la Primera Junta
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El Cabildo de Orán: vanguardia de la independencia en el
Norte de la Patria.
Por Gustavo
Álvarez.
Dentro de la organización
colonial hispanoamericana, los Cabildos constituían la principal expresión de
la autoridad política a nivel local, ejerciendo funciones administrativas,
económicos judiciales y militares sobre una ciudad y su región aledaña. Estos
Cabildos, que poseían cierta autonomía para el manejo de sus políticas
administrativas, estaba integrados por los vecinos principales de cada ciudad,
que ocupaban los distintos cargos electivos por el período de un año, y estaban
presididos por un Teniente de Gobernador nombrado como autoridad política,
judicial y militar por el Gobernador de la provincia (o Intendencia).
La ciudad de San Ramón de la
Nueva Orán contó con esta institución desde su origen en 1794, ya que su
fundador, Don Ramón García de León y Pizarro, procedió conforme a las normas
reales que regulaban la creación de nuevas poblaciones, y que establecían la
instalación en ellas de un Cabildo como órgano de gobierno municipal. Según
consta en los documentos históricos, Pizarro hizo construir un edificio para
Cabildo de la nueva ciudad al oeste de la Plaza Mayor, de unos 25 metros de
largo y con una pequeña torre y balcón. Cuando el 31 de agosto de 1794 se realiza el solemne acto de
fundación de San Ramón de la Nueva Orán, Pizarro designa a Don Diego Pueyrredón
como primer Alférez Real de la Ciudad, máxima autoridad del Cabildo y encargado
de pasear el Estandarte Real para colocarlo en el balcón de su reciente
edificio. A partir de esos datos, el Prof. Santos Vergara ha
reconstruido gráficamente una imagen posible del edificio del Cabildo de Orán,
según el estilo arquitectónico que se utilizaba en los cabildos de la región en
la época, y que podemos ver encabezando este artículo.
Hacia principios del siglo XIX, el
edificio del Cabildo de Orán, ubicado al oeste de la plaza mayor, equiparaba a
esta ciudad relativamente joven con las otras ciudades con Cabildo que
integraban la Intendencia de Salta del Tucumán, como Tarija, Jujuy, Tucumán,
Catamarca, Santiago del Estero y la propia capital Salta. Presidido por su
Teniente de Gobernador, Don Diego de Pueyrredón (quien además tenía
jurisdicción militar sobre las milicias del Fuerte Pizarro, ubicado a cinco
kilómetros al este de la ciudad), el Cabildo oranense fue protagonista de los dos
hitos fundacionales de la patria: la aceptación de la autoridad de la Junta de
Buenos Aires en 1810 y la jura de la Independencia en 1816.
1810: El Cabildo de Orán y la
adhesión a la Primera Junta
El 30 de junio de 1810, el
Cabildo de Orán recibió una misiva del Gobernador de Salta, Don Severo
Isasmendi, informando los sucesos de Buenos Aires e instando al nombramiento de
un representante ante el gobierno central. Al día siguiente, 1° de julio de
1810, se convocó a un Cabildo Abierto, reunión en la que participaban
todos los vecinos notables de la ciudad, para elegir un diputado que la
representara en la Junta de Representantes a reunirse en la Capital del Virreinato.
El Acta de dicho Cabildo Abierto
nos revela que Don Diego de Pueyrredón, primer Teniente de Gobernador de Orán,
resultó unánimemente elegido como Representante de la ciudad ante el
Gobierno Central. Esta decisión implicaba dos actos políticos de enorme
trascendencia: por un lado, la aceptación expresa de la autoridad de la
Junta de Buenos Aires, y por el otro, el desconocimiento
implícito de la autoridad del virrey español destituido.
De este modo, los vecinos miembros
del Cabildo de Orán se sumaban a otras ciudades como Salta, Jujuy y Tarija en
el envío de diputados a la llamada “Junta Grande”, que el 18 de diciembre
de 1810 sucedió en el gobierno a la Primera Junta. Don Diego de Pueyrredón,
quien también era Comandante de Armas de Frontera, inmediatamente debió
abocarse a preparar la defensa del nuestro territorio ante el inminente avance
del ejército realista. Debido al inmediato comienzo de la guerra, Pueyrredón nunca
llegó a Buenos Aires, perdiendo Orán la oportunidad de ser representada ante el
Gobierno central. Sin embargo, esta decisión del Cabildo de Orán significó una
prueba clara de que ya desde entonces latían entre los habitantes de “la
última ciudad fundada por los españoles en América” las ideas y el espíritu
revolucionario que animaron el comienzo de la guerra por la Independencia de
nuestra Patria.
1816: La jura de la
Independencia en el Cabildo de Orán
Proclamada la Independencia de
las Provincias Unidas del Río de la Plata por el Congreso de Tucumán el 9 de
julio de 1816, se enviaron copias del Acta de la Independencia a todo el
territorio. Las ciudades con Cabildo debían juramentar esa
declaración mediante un Cabildo Abierto, manifestando así su adhesión a la
ruptura con España. Esto no era solo un acto simbólico: adherir a este
juramento implicaba oponerse al bando realista y exponerse a las peores
consecuencias, en caso que la guerra se perdiera.
El 15 de agosto de 1816 se
reunió el Cabildo Abierto de Orán, bajo la presidencia del Coronel Manuel
Eduardo Arias, Teniente Gobernador y Comandante de Armas de la ciudad. El acta
capitular, redactada por el Coronel Francisco de Uriondo (enviado por Güemes
desde Tarija), nos relata que los vecinos de Orán juramentaron allí “promover
y defender la libertad de las Provincias Unidas de Sud América y su
Independencia del Rey de España Fernando Séptimo, sus sucesores y metrópoli y
toda dominación extranjera”. Pero además, ese juramento incluía el
compromiso de defender esos derechos “hasta con la vida, haberes y fama”.
En un escenario donde tal acto de desobediencia al monarca era considerado un
delito que merecía la pena de muerte, los miembros del Cabildo de Orán no
dudaron en firmar aquel Acta, que se conserva hasta la actualidad.
El papel de Manuel Eduardo
Arias fue crucial para que Orán alcanzara este protagonismo. En su rol de
Comandante de Armas, Arias debió unificar las voluntades de los vecinos integrantes
del Cabildo en un contexto de enfrentamientos internos. La propia documentación
de la época nos dejó señales de estas dificultades: en febrero de 1817, el
general Güemes escribió a Arias advirtiéndole sobre la existencia de personas
sospechosas entre la clase dirigente de Orán que conspiraban contra la
independencia, ordenándole: “No me permitan por esos puntos ninguna
persona sospechosa por sagrada que sea”.
A pesar de esas disensiones,
Arias logró unir a los vecinos notables para prestar adhesión a la causa
independentista, convirtiendo a Orán en una de las primeras ciudades de la
nueva Nación en juramentar su independencia.
El cabildo de Orán a la
vanguardia de las ciudades independentistas.
Un dato de especial importancia
es que, mientras que en otras capitales provinciales los enfrentamientos
internos dilataron la adhesión durante meses, el Cabildo de Orán estuvo entre
los primeros que juramentó la Independencia, junto con el de la ciudad de San
Salvador de Jujuy que la juramentó pocos días antes, el 6 de agosto de 1816. Este
importante acto de adhesión al espíritu independentista fue asumido por el
Cabildo de Orán incluso antes que el de Buenos Aires, que recién juró la
independencia el 13 de septiembre y el de Salta, que lo hizo
el 7 de diciembre de 1816.
De este modo, el Cabildo de Orán
actuó como vanguardia del espíritu revolucionario que impregnó la
lucha por la independencia, desafiando al enemigo realista con un acto que
comprometía la vida, los bienes y el honor de sus vecinos.
El edificio del Cabildo de
Orán: memoria y patrimonio cívico
El edificio del antiguo Cabildo
de Orán se perdió a causa de los dos terremotos que derribaron casi todas las
construcciones de la ciudad a fines del siglo XIX. Sin embargo, desde el año
2016, Orán honra la memoria de sus antepasados recordando con un importante acto
cívico cada 15 de agosto la “Jura de la Independencia en Orán”.
Este acto reivindica el patriotismo y el compromiso de aquellos oranenses que
no solo prometieron luchar por la independencia de la Patria, sino que
efectivamente defendieron este rincón nuestro suelo “con su vida, haberes y
fama”. La figura de Manuel Eduardo Arias, como artífice político de aquella
unidad en tiempos adversos, merece un lugar destacado en esa memoria.
Fuente: ALVAREZ, Gustavo. “Orán
en sus raíces – desde la fundación hasta la Independencia”. Ediciones del
Trópico. Orán, 2024.
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